Historia Proyecto Hombre

PROYECTO HOMBRE nació en España durante la década de los años 80, en un contexto marcado por el impacto de las drogodependencias en miles de personas, familias y comunidades. La magnitud del problema generó una creciente preocupación social, sanitaria y judicial, poniendo de manifiesto la necesidad de desarrollar nuevas respuestas de apoyo, tratamiento e inclusión social.

Una respuesta innovadora frente al desafío de las adicciones.

 

La búsqueda de un modelo eficaz.

Ante la falta de modelos consolidados de atención a las adicciones en España, se exploraron experiencias internacionales que ya habían demostrado su eficacia en el acompañamiento y la recuperación de las personas afectadas.

Entre ellas destacó el trabajo desarrollado por el Centro Italiano de Solidaridad (CeIS- Progetto Uomo ), impulsado por Mario Picchi, que había adaptado las experiencias pioneras de las comunidades terapéuticas surgidas en Estados Unidos a la realidad social y cultural de Europa.

Estas referencias permitieron desarrollar una metodología innovadora centrada en la persona, basada en el acompañamiento integral, la participación activa de las familias y la promoción de la autonomía personal. Un modelo que sentó las bases de lo que hoy es Proyecto Hombre y que continúa evolucionando para dar respuesta a las necesidades de cada momento.

Metodología

Tras la adaptación de la metodología a la realidad social y cultural española, en 1984 se puso en marcha el primer centro de Proyecto Hombre en Madrid, impulsado por la Congregación de los Hijos de María Inmaculada (Pavonianos).

El éxito de esta iniciativa favoreció la creación de nuevos centros en distintas ciudades del país.  Con el objetivo de garantizar una metodología común, preservar la identidad del proyecto y asegurar la calidad de las intervenciones, en 1989 se constituyó la Asociación Proyecto Hombre. que desde entonces coordina y fortalece la labor desarrollada por los distintos centros.

El nacimiento de Proyecto Hombre Salamanca

La historia de Proyecto Hombre Salamanca no puede entenderse sin la figura de Manuel Muiños, impulsor de un proyecto que transformó la atención a las personas con problemas de adicción en Salamanca y su provincia.

Preocupado por la situación de muchas personas y familias que afrontaban problemas de adicción y exclusión social, Manuel Muiños identificó la necesidad de crear una respuesta profesional, cercana y eficaz que ofreciera nuevas oportunidades de cambio y recuperación.

Con esta convicción, promovió junto a un grupo de personas comprometidas con la realidad social del territorio la creación de la Fundación Alcándara en el año 2000, entidad que serviría de soporte institucional para la implantación de Proyecto Hombre en Salamanca.

Los comienzos estuvieron marcados por el esfuerzo y la perseverancia. Manuel Muiños y las personas que le acompañaron realizaron un intenso proceso de formación y aprendizaje junto a otros centros de Proyecto Hombre en España, con el objetivo de trasladar a Salamanca una metodología contrastada y de calidad.

Gracias a su liderazgo, compromiso y capacidad de movilizar voluntades, se constituyó un equipo interdisciplinar de profesionales que hizo posible la puesta en marcha de los primeros programas de atención y de la Comunidad Terapéutica de Proyecto Hombre Salamanca.

Más de dos décadas después, el legado de Manuel Muiños sigue presente en la misión y los valores de la entidad: acompañar a las personas y sus familias en sus procesos de cambio, promover la inclusión social y construir una sociedad más solidaria y comprometida con quienes más lo necesitan.

La apertura del primer Centro de Proyecto Hombre Salamanca

El 18 de febrero de 2004 se inauguró el primer centro de Proyecto Hombre Salamanca, un hito que hizo realidad años de trabajo, formación y compromiso impulsados por Fundación Alcándara y por las personas que creyeron en la necesidad de ofrecer una respuesta especializada frente a las adicciones en Salamanca y su provincia.

Ubicado en Carbajosa de la Sagrada, en unas instalaciones de la Congregación de los Hijos de María Inmaculada (Pavonianos), el centro comenzó su actividad desarrollando el Programa Base de Proyecto Hombre, orientado a la atención integral de personas con problemas de adicción.

El crecimiento y la consolidación del proyecto fueron acompañados por importantes reconocimientos institucionales. En 2007, la Junta de Castilla y León acreditó el centro como recurso específico de atención a personas con problemas de adicción, reforzando la calidad y profesionalidad de la intervención desarrollada.

Un año después, en 2008, se obtuvo la acreditación para el tratamiento con agonistas opiáceos, ampliando los recursos terapéuticos disponibles. Ese mismo año se puso en marcha el Programa Alba, un servicio de atención ambulatoria dirigido a personas que contaban con un entorno familiar y social adecuado para desarrollar su proceso de recuperación sin necesidad de ingreso residencial.

Estos avances marcaron el inicio de una etapa de crecimiento que permitió ampliar progresivamente la atención ofrecida a las personas y familias de Salamanca y su provincia.

 

 

Ampliando la atención a nuevas necesidades

En 2009, Proyecto Hombre Salamanca dio un nuevo paso en su crecimiento con la apertura de un segundo centro en la ciudad de Salamanca, ubicado en la calle Huertas de la Trinidad. Este nuevo recurso permitió ampliar la capacidad de atención y adaptar las intervenciones a las necesidades emergentes de las personas atendidas.

A partir de 2010 se incorporaron nuevos servicios especializados, entre ellos un programa dirigido a personas con problemas de adicción al alcohol y otro orientado a quienes presentaban trastornos de salud mental asociados a la adicción, reforzando así el modelo de atención integral de la entidad.

Con el paso de los años, este centro se consolidó como un espacio estratégico para el desarrollo de la atención ambulatoria y de los programas de intervención comunitaria. Desde él se presta el Servicio de Orientación, Evaluación y Diagnóstico (SEOD), puerta de entrada a la entidad y encargado de valorar las necesidades de cada persona para facilitar su acceso al recurso más adecuado. Asimismo, se desarrollan el programa ALBA de atención ambulatoria, el Programa de Reinserción Sociolaboral, junto a diversas actuaciones de prevención en los ámbitos educativo, familiar, laboral y comunitario.

Además, desde estas instalaciones se coordina la participación del voluntariado, una pieza fundamental en la misión de la entidad y en el acompañamiento a las personas y familias atendidas. También se gestionan las áreas de administración, calidad, gestión de proyectos y subvenciones, contribuyendo al desarrollo de una atención integral, a la mejora continua de los servicios y al fortalecimiento de la actividad de la organización.

En la actualidad, el centro de Huertas de la Trinidad constituye el principal punto de atención, orientación, coordinación y desarrollo de los programas impulsados por Fundación Alcándara-Proyecto Hombre Salamanca, dando respuesta a las necesidades de personas, familias y distintos colectivos de la comunidad.

El compromiso con la recuperación integral de las personas llevó a seguir ampliando los recursos disponibles. En 2015, gracias a la colaboración de los Hermanos Capuchinos, se puso en marcha un recurso residencial de apoyo a la incorporación social y laboral destinado a personas que, tras finalizar su proceso terapéutico, necesitaban apoyo para consolidar su autonomía personal, acceder al empleo y desarrollar un proyecto de vida independiente.

Este recurso continúa siendo una herramienta fundamental para favorecer procesos de inclusión social sostenibles y duraderos, complementando una intervención que hoy aborda tanto las adicciones a sustancias como las adicciones comportamentales, la salud mental y el bienestar de las personas y sus familias.

Contacto
Servicio de Orientación, Evaluación y Diagnóstico

seod@proyectohombresalamanca.es

Área de Prevención
prevencion@proyectohombresalamanca.es

Administración

administracion@proyectohombresalamanca.es

Una atención más especializada e integral

En 2018, Proyecto Hombre Salamanca reorganizó su programa de Comunidad Terapéutica con el objetivo de consolidar la intervención en un único espacio y mejorar la atención ofrecida a las personas participantes..

Esta reorganización supuso el cierre del programa de Comunidad Terapéutica que se desarrollaba en el centro de Huertas de la Trinidad y la integración de la intervención residencial en el centro situado en la Carretera de Alba de Tormes.

En este espacio se establecieron dos líneas de trabajo diferenciadas: una dirigida a personas con problemas de adicción y trastornos de salud mental asociados, y otra orientada a quienes no presentan esta problemática añadida. De este modo, la atención especializada a personas con adicción al alcohol y/o patología dual quedó integrada en el programa residencial de la Comunidad Terapéutica de la Carretera de Alba de Tormes, no en el centro de huertas de la Trinidad.

Esta reorganización permitió reforzar una atención más especializada, adaptada a las necesidades de cada persona y basada en el acompañamiento integral durante todo el proceso de recuperación.

Además de la Comunidad Terapéutica, Fundación Alcándara-Proyecto Hombre Salamanca desarrolla otras actuaciones dirigidas a la prevención, el tratamiento, la incorporación social y laboral de las personas con problemas de adicción, así como al apoyo y acompañamiento de sus familias.

 

Un proyecto construido entre muchas personas

Fundación Alcándara-Proyecto Hombre Salamanca es el resultado del compromiso, la dedicación y el esfuerzo compartido de muchas personas a lo largo de los años.

Profesionales, personas voluntarias, familias, entidades colaboradoras e instituciones trabajan conjuntamente para acompañar a quienes afrontan problemas de adicción y otras situaciones de vulnerabilidad, promoviendo procesos de cambio, recuperación, autonomía e inclusión social.

Cada historia de superación es el reflejo de una red de apoyo construida sobre la confianza, la solidaridad y el compromiso con las personas.

Hoy, como en sus inicios, Proyecto Hombre Salamanca sigue siendo una suma de esfuerzos, un espacio de encuentro y una oportunidad para construir nuevos proyectos de vida.