El psicólogo e investigador estadounidense dedicó gran parte de su trayectoria a estudiar y sistematizar el modelo de comunidad terapéutica, uno de los referentes que forman parte de las raíces de Proyecto Hombre.
George De Leon, una de las figuras de referencia internacional en el estudio de las comunidades terapéuticas para el tratamiento de las adicciones, falleció el pasado 28 de septiembre de 2026 a los 96 años.
Durante décadas, su trabajo contribuyó a comprender, evaluar y dar fundamento científico a un modelo de intervención que había comenzado a desarrollarse en Estados Unidos a mediados del siglo XX y que posteriormente se extendería por numerosos países.
La comunidad como parte del proceso terapéutico
Una de las principales aportaciones de De Leon fue la sistematización del concepto «community as method», la comunidad como método.
Desde este planteamiento, la comunidad terapéutica no es únicamente el lugar donde se desarrolla un tratamiento. La convivencia, las relaciones entre las personas, la participación en los grupos, la asunción progresiva de responsabilidades, la ayuda mutua y el aprendizaje a través de la experiencia forman parte del propio proceso de cambio.
La persona tiene así un papel activo en su proceso terapéutico y la comunidad se convierte en un espacio de aprendizaje personal y social.
De Leon dedicó buena parte de su carrera a investigar estos procesos. Su trayectoria estuvo especialmente vinculada a Phoenix House, en Nueva York, y posteriormente al Center for Therapeutic Community Research. Sus investigaciones ayudaron a estudiar aspectos como la permanencia en tratamiento, la motivación y los resultados de las comunidades terapéuticas.
Su libro The Therapeutic Community: Theory, Model, and Method, publicado en 2000, se convirtió en una obra de referencia internacional sobre este modelo.
Una historia relacionada con las raíces de Proyecto Hombre
La historia de las comunidades terapéuticas modernas está también relacionada con los orígenes de Proyecto Hombre.
Durante los años sesenta, experiencias estadounidenses como Daytop Village contribuyeron al desarrollo y expansión internacional del modelo. En Italia, el Centro Italiano de Solidaridad (CeIS), impulsado por Mario Picchi, conoció estas experiencias y las adaptó progresivamente a la realidad europea.
De este proceso surgió en 1979 Progetto Uomo, una propuesta terapéutica y educativa que incorporó elementos de las comunidades terapéuticas junto con el acompañamiento profesional, el trabajo con las familias y la reinserción social.
A comienzos de los años ochenta, los primeros equipos españoles se formaron en el CeIS de Roma y conocieron directamente esta metodología. En 1984 comenzó en España la experiencia de Proyecto Hombre.
Por tanto, George De Leon no fue fundador de Proyecto Hombre, pero su trayectoria forma parte del movimiento internacional de comunidades terapéuticas del que también proceden algunas de nuestras raíces metodológicas.
Una relación mantenida durante décadas
La relación de George De Leon con Proyecto Hombre continuó a través de los espacios internacionales de investigación e intercambio entre comunidades terapéuticas.
En 2015 participó en Málaga en el XV Congreso Europeo de Comunidades Terapéuticas, organizado por Proyecto Hombre Málaga, la Asociación Proyecto Hombre y la European Federation of Therapeutic Communities (EFTC).

En el 18.º Congreso de la EFTC, celebrado en Glasgow en 2022, volvió a compartir encuentro con representantes de Proyecto Hombre e impartió una de las ponencias plenarias. La Asociación Proyecto Hombre lo presentó entonces como uno de los mayores investigadores internacionales sobre comunidades terapéuticas.
Su actividad continuó prácticamente hasta el final de su vida. En diciembre de 2024 participó en el 29.º Congreso Mundial de Comunidades Terapéuticas, celebrado en Campinas (Brasil), donde también estuvo presente una delegación de la Asociación Proyecto Hombre.
A sus 94 años seguía vinculado al movimiento internacional al que había dedicado buena parte de su trayectoria.
Un legado que continúa presente
Las comunidades terapéuticas han cambiado considerablemente desde aquellas primeras experiencias. Se han profesionalizado, han incorporado nuevos conocimientos y se han adaptado a perfiles y necesidades diferentes.
El propio De Leon participó en esta evolución. Todavía en 2020 publicó, junto con Human F. Unterrainer, una revisión sobre el desarrollo de las comunidades terapéuticas durante las décadas anteriores y su adaptación a los cambios producidos en el tratamiento de las adicciones.
Su aportación ayudó a trasladar al terreno de la investigación una idea que continúa formando parte del trabajo cotidiano de muchas comunidades terapéuticas: las relaciones, la convivencia, la responsabilidad y la participación de las propias personas pueden convertirse en elementos del proceso de cambio.
Desde Fundación Alcándara – Proyecto Hombre Salamanca queremos recordar y reconocer la trayectoria de George De Leon y su contribución al desarrollo y conocimiento de las comunidades terapéuticas.
George De Leon (1930-2026).